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Susana y los ancianos (restaurado) - Rayos X. 1998



Artemisia Gentileschi fue una pintora renacentista considerada en la actualidad un ícono del arte feminista. A la edad de 18 años, Artemisia fue violada por parte de Agostino Tassi, pintor miembro del circulo artístico del padre y maestro de Artemisia. Un fatal acontecimiento que influyó fuertemente en toda su pintura.


El padre llevo a juicio a su amigo Agostino Tassi tras la fatal violación a su propia hija. Un juicio de siete meses que manifestó evidencias de acoso sexual y violación a la artista de tan solo 18 años por parte de su maestro.


La pintura Susana y los viejos fue una de sus primeras creaciones al tiempo en el que se realizaba el juicio. De manera similar, en la historia bíblica, Susana rechaza las insinuaciones sexuales de dos hombres mayores en su comunidad. Avergonzados por su negativa, deciden arruinar su reputación. Al final, el testimonio en conflicto de los hombres por parte de los tribunales demuestra su inocencia.


La instalación de Kathleen Gilje, artista y restauradora estadounidense, en el Museo Nacional de Mujeres en las Artes de Washington DC, comprende una copia meticulosa de la pintura de Artemisa Gentileschi de 1610, Susana y los viejos, junto con a una radiografía del underpainting, práctica común en la época de Artemisia, consistente en pintar sobre secciones del lienzo para realizar cambios sin desechar el original. Kathleen Gilje creó su pintura de fondo para resaltar en qué medida la propia historia de Artemisa se refleja en esta obra. Tanto el personaje bíblico como la artista fueron acosadas sexualmente por hombres mayores.


Susana y los viejos, de Gentileschi, es un retrato inusualmente comprensivo de una joven defensiva ante sus agresores. Contrasta con los tratamientos del tema realizados por artistas masculinos de la época, quienes a menudo interpretaban a Susana como voluptuosa y participando en el deseo de los ancianos. Lo que revela la radiografía en Susana y los viejos de Gilje es una Susana angustiada pero desafiante, empuñando un cuchillo contra sus agresores. El cuchillo, transforma a Susana de víctima a vengadora. Las informaciones adicionales de Gilje a la pintura, son motivadas por la investigación biográfica e histórica, que buscan la realidad psicológica detrás del trabajo.