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Revuelta Feminista para este 8M


Este año 2020, la fecha histórica para conmemorar la lucha de las mujeres, centrada en el 8M, cae en domingo. Las disputas, debates, reflexiones y reyertas entre las feministas que organizan cada año desde el 2017 la huelga feminista ha sido del todo variopintas, pero realmente muy necesarias. El primer año que se planteó hacer una huelga de mujeres llevándose a cabo por tan solo media hora fue en 2017. La propuesta venía de Argentina, con la única idea de hacer un paro internacional de mujeres, “si las mujeres paran se para el mundo”. Aquel año en el Estado Español solo secundó el sindicato Confederación Intersindical (una central que concentra su presencia especialmente en el sector público, la sanidad, la educación y el sector ferroviario) y que convocó oficialmente para ese día paros parciales. CCOO y UGT apoyaron y secundaron la jornada de lucha, pero no vieron necesario hacer una convocatoria de huelga. Al año siguiente, 2018, fuel el estallido. Para entonces varios sindicatos vieron la importancia de hacer una huelga general de 24h, tanto CNT como CGT convocaron oficialmente el paro nacional, CCOO y UGT sin embargo decidieron secundar un paros parciales de dos hora, nadie se esperaba lo que iba a suceder esa tarde en todo el Estado Español, decenas de miles de mujeres, sino millones, ocuparon las calles aquella tarde del 8M, visibilizando con la macro manifestación la urgencia, inquietud y entrega de las mujeres en el mundo, pero muy particularmente en el Estado Español, por denunciar y señalar la violencia machista de un mundo patriarcal. Aquel 2018 quedará en la memoria de muchas como el gran año del paro internacional de mujeres. Así al año siguiente, 2019, no podía obviarse la necesidad de parar el mundo una vez más, y no falló, decena de miles, sino millones de mujeres volvieron a reunirse bajo el lema “si nosotras paramos se para el mundo”. La macro manifestación volvió a recorrer las calles, el paro de las mujeres volvió a hacerse internacional. Este hecho en ninguno de los casos da muestra de la real participación de las mujeres en la huelga, pues la huelga general de las mujeres trae consigo muchas contradicciones. Y así es como llega el 2020. Este año el 8 de marzo cae en domingo, y las contradicciones se recrudecen. ¿Es realmente necesaria una huelga en domingo? Bajo esta incógnita muchas de las asambleas feministas del estado e incluso de otras latitudes globales, se plantean cómo acudir a una fecha tan señalada por estos años, pero que cuestiona directamente la práctica de la huelga. Es una forma de conservar el conocimiento hegemónico separar a las mujeres de la historia de la lucha de clase. Las mujeres históricamente han participado de forma activa y contundente en los procesos de lucha de clases, debemos quizás hacer el apunte de, las mujeres pobres, de clase baja, las proletarias y no blancas, han sido sujeto político. La organización de la huelga, el boicot y sabotaje ha sido una táctica de lucha sin género. Desde sus inicios la emancipación universal ha sido escenario de hombres y mujeres, y la emancipación de la mujer ha sido iniciativa de lucha de muchas mujeres en la historia y el mundo. Grupos como el de Mujeres Libres, ya señalaban la importancia de esta dualidad: “El hombre revolucionario que hoy lucha por su libertad, solo, combate contra el mundo exterior. Contra un mundo que se opone a sus anhelos de libertad, igualdad y justicia social. La mujer revolucionaria, en cambio, ha de luchar en dos terrenos, primero por su libertad exterior, en cuya lucha tiene al hombre de aliado por sus mismos ideales, por idéntica causa; pero, además, la mujer ha de luchar por la propia libertad interior, de la que el hombre disfruta ya desde hace siglos. Y en esta lucha la mujer está sola”. [1] De ahí que casi un siglo más tarde las mujeres de todas partes del mundo se planteen bajo un enardecido debate cómo es una huelga de cuidados que ponga el foco en la reproducción y no tan solo en la producción. Las mujeres que forman parte de las economías subalternas no tienen las mismas facilidades de hacer una huelga que la trabajadora común. Por un lado, no convocar una huelga un domingo habla da las prácticas tradicionales del objetivo de una huelga, por el otro, no hacerla mantiene un canon meramente productivo, invisibilizando la parte reproductiva que no tiene margen horario. De ahí la necesidad y conclusión a la que se ha llegado este año, al menos en Madrid: convocar una Revuelta Feminista que por medio de acciones y durante un mes, avive el fuego de una lucha donde deberíamos estar todas. Y pensar, pensar en los días venideros, más combativos, más cimentados y menos hegemónico.


  1. [1] Mujeres Libres Revista 1937