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Masha Mujer de lucha y resistencia


En 1921 nacía Masha, la nieta directa de Vsevolod Emilevitch, más conocido como Meyerhold; director, dramaturgo y teórico del Teatro Ruso de 1920.


La Revolución llegará.


Para hablar de Masha debemos necesariamente hablar de Meyerhold. Y hablar de Meyerhold implica hablar de un contexto histórico muy concreto que da comienzo en la antigua Rusia Zarista: Dentro de la dinastía de los Romanov, las adversidades se suceden sin descanso; un Zar (Nicolás II) déspota, ignorante de la ciencia militar y de las labores dinásticas, sin apenas apoyos, se aferra a su poder autocrático oponiendo resistencia a cualquier reforma política y económica, asimismo la nobleza asentada en rancias tradiciones, se divide y se enfrenta. Fuera, el pueblo vive una de las pobrezas más acuciantes. Los hombre van a miles a morir sin contemplación en una guerra como nunca antes se había visto. La unión obrera, motivada por la enorme industrialización, trae consigo el surgimiento de los partidos revolucionarios. Primero fue la Revolución de Febrero con el derrumbe del Zar Nicolás II, luego llegó la Revolución de Octubre con la instauración de la llamada dictadura del proletariado, más tarde se constituyó la URSS.


Para Meyerhold, como para tantos otros, la Revolución es la posibilidad de una gran transformación del orden social, algo que le permitiría poner en práctica sus innovadoras ideas y desarrollar un teatro abocado a la causa comunista de su época. Y no se equivocaba, al menos durante quince largos años.


La consagración de un grande.


El nacimiento de Masha llega al tiempo en el que Meyerhold se va a consagrar definitivamente en la escena Teatral Rusa. Meyerhold había sido discípulo de Stanislavski, sabido es que después de participar activamente en el Teatro de las Artes de Moscú durante años, abandonó el proyecto en desacuerdo con los principios naturalistas defendidos por su director y contra las técnicas stanislavskianas de reproducción de los estados de ánimo en escena. A partir de entonces, se centró en el desarrollo de su teoría interpretativa, que finalmente acuñó con el nombre de Biomecánica. En la estética, navega junto a los artistas constructivistas. Que Meyerhold abandonara a su maestro no significó un abandono personal, siguieron siendo grandes amigos y volvieron a trabajar juntos en varias ocasiones. De hecho vale remarcar que hasta la muerte de Stanislavski, Meyerhold, pudo “gozar” de cierta libertad.

Masha fue creciendo en un entorno de máximo esplendor artístico. Frecuentaba tanto la casa de sus abuelos como el T.I.M. (Teatro Independiente de Meyerhold). Su abuelo no era el único artista de la familia, Zinaida Rajch su abuela, también dedicó su vida al teatro como actriz. Y Vasili Merkuriev, su tío, formaría parte de la Compañía de Teatro de Leningrado Pushkin en Siberia y cuidaría de Masha en los momentos más tormentoso que atravesara la familia.


La dictadura del proletariado ya está aquí.


Desde los primeros días de la Revolución de Octubre, millones de personas fueron víctimas de la represión política. El artículo 58 del código penal se convirtió en el aval del Estado Soviético para la persecución sistemática de quienes llevaban una actividad contrarrevolucionaria. Entre 1921 y 1953 se calcula que cerca de 800.000 personas fueron fusiladas. Además, se supone que alrededor de 600.000 murieron en presidio, por lo que los asesinatos políticos alcanzarían más de 1.400.000 de víctimas.

El estilo oficial, en lo que a las artes se refieren, apremiaba el realismo socialista, lo que se denominó fotografismo burgués. Todo aquel que se saliera de la linea marcada por el régimen, corría el riesgo del exilio en el mejor de los casos. La linea independentista de Meyerhold comenzó a chocar con la burocracia estalinista. Se le acusará de formalista; la prensa le atacará sin miramientos; su obra terminará por devaluarse; perderá su teatro (T.I.M.); poco a poco e irremediablemente, Meyerhold, entrará en desgracia.


La lucha de Masha por el paradero de Meyerhold.


El primero de los acontecimientos dramáticos que viviría Masha y su familia ocurriría el 15 de julio de 1939. Zinaida Rajch su abuela, aparecía degollada en una de las habitaciones de su domicilio. Masha tenía diecisiete años y Meyerhold su abuelo, era detenido por el régimen de Stalin ese mismo año. Un año más tarde, el 2 de febrero de 1940, después de meses de prisión y tortura, un tribunal militar le condenó a la pena capital, al parecer fue fusilado.


A esta tragedia se le sumaria, tres años más tarde, el exilio a un campo de trabajos forzosos de Tatiana Vsevolodovna, la madre de Masha, quien trabaja en koljós*Nueva vida, acusada de enardecer alabanzas cantadas a su padre, un enemigo del pueblo. Durante ocho largos años Masha se va a vivir a Siberia junto a su tío V. Merkuriev. Gracias a la intervención de una actriz amiga de V. Merkuriev, Tatiana fue liberada poco antes del final de que terminase su condena.


A la edad de 21 años, con su madre aun en cautiverio, Masha comenzó una ardua batalla para conocer el paradero de su abuelo. Pero el régimen de Stalin se negaría una y otra vez. Empezó a enviar cartas a las autoridades soviéticas pidiendo, sin éxito, explicaciones. En 1946 Masha recibe por fin una carta oficial en relación a la muerte de Meyerhold, no tardó ni un segundo en darse cuenta de la falsedad de la misma. A esta primera carta le siguieron más, todas falsas. Masha insistió de manera incansable hasta el punto de hacer frente al juicio por la restitución de la memoria de Meyerhold. Fue entonces cuando comenzó a reencontrarse con personalidades cercanas y no tan cercanas a su abuelo, para juntar todos los testimonios posibles en favor de Meyerhold y reunirlos en el expediente elaborado por el fiscal militar.


En 1955 el nombre de Meyerhold fue restituido (vale aclarar la coincidencia con la muerte de Stalin, tan solo dos años antes). Dejó de ser un "Enemigo del Pueblo", un criminal, para devolverle el reconocimiento de “Artista del Pueblo” que le habían concedido en 1923. Sin embargo nunca se supo con certeza como fue asesinado y a día de hoy se mantiene la creencia de que fue fusilado.


Después de la muerte de Stalin, con un juicio “ganado”, Masha siguió luchando contra el régimen totalitario. Convencida, no solo de la genialidad de su abuelo sino también de su inocencia, logró acceder a los más de 500 archivos de la KGB en torno a Meyerhold. Unos archivos de máxima crueldad para con él que fueron construidos en base al interrogatorio al que fue sometido.


El número 12 de la calle Bryusov. Moscú.


Para Masha este no era el fin, aun le quedaría fuerza para emprender el proyecto de recuperar la casa de sus abuelos. Con ayuda, tiempo, esfuerzo y mucho trabajo, logró reunir el dinero. Más de treinta años después, en 1991, consiguió su objetivo y compró el apartamento que había sido de su familia en el número 12 de la calle Bryusov en Moscú. Después de una exhaustiva reforma inauguró el Apartamento en septiembre de 1997, siendo parte de una sección del Museo Bakhrouchine, uno de los museos más importante de teatro de todo el mundo.


Con ello Masha, a sus 76 años de edad, emprendió una nueva etapa. Recibió a todo tipo de personalidades del teatro: Peter Brook, Eugenio Barba, Matthias Langhoff, compañías varias, etcétera. Realizó jornadas, encuentro, charlas, habló de las luchas por venir, de los peligros, las dificultades, las derrotas, así como de los éxitos. Masha organizó eventos en el aniversario del nacimiento y muerte de Vsevolod Emilevitch (Meyerhold), y dedicó tardes enteras a los artistas que habían trabajado con él. Creó un archivo con todas la obras de su abuelo y recopiló minuciosamente todo tipo de documentos, fotografías, artículos y testimonios en torno a la vida y obra de sus abuelos.


Masha demuestra con si vida, con su lucha incansable, que es un hecho posible recuperar la memoria histórica, que no desaparece a pesar del terror y del silencio creado por un régimen totalitario.


Masha Alekseevna Valentei muere en el año 2000 a sus 79 años. Sus restos descansan en el cementerio Vagankov. El paradero de Meyerhold aun sigue siendo desconocido (junto a otros millares). Sin embargo, su obra, permanece vigente y mantiene aún hoy una importante influencia en las artes escénicas.


*Explotación agrícola de carácter cooperativo en el antiguo sistema soviético. Los koljoses se crearon a partir de 1932 para colectivizar la agricultura soviética; en los koljoses, además de las tierras cultivadas en común, existían parcelas cultivadas individualmente por los agricultores.